jueves, 29 de mayo de 2008

El camino

Yo no sé de eternidades
sino de pedacitos de sueños,
cuando el mar se convierte en canto
y moja mis cielos rojos.

Yo no hablo con pájaros vestidos de negro
ni bailo la danza de los invitados
en noches de tertulia,
mas bien me ofrezco a la inquietud
de los árboles en el bosque del delirio.


No conozco las palabras encogidas
detrás de las puertas,
tampoco he pagado un boleto
hacia un lugar lejano
viajo a través de sonidos
escondida en un navío.

Mañana los gritos permanecerán
afuera del espanto
se volverán cenizas que guardaré
en un cofre de madera
y lo arrojaré al mar.

Deseo

Los magos con sus pócimas
caminan hacia mi soledad,
vierten sus antiguos remedios
en mi sangre.
Si mis manos fueran mágicas
yo misma me cerraría los ojos.

miércoles, 28 de mayo de 2008

Un día

En un día lluvioso Luna se sentó a la orilla de un río; era de noche y hacía calor, poco a poco el aire movía su cabello, le acariciaba la piel y le decía cosas hermosas al oído. Luna lloró por un largo rato, no paraba de hacerlo, pero se sentía liberada; se estaban alejando de ella esas oscuras vidas sin ojos, sin alma que se habían quedado tanto tiempo en su existencia terrenal. Cada desprendimiento dolía como si fuera el último suspiro, pero no la muerte.

Arrancó fuertemente algunas plantas que crecían ahí, la tierra se las regalaba ahora para que la acompañaran en su proceso de catarsis. Tocó el lodo, el agua oscura alrededor del río, luego pensó que esa sensación del color del barro se iría si viviera en el río, que esas plantas rasposas y el fango siempre estarían ahí, tratando de entrar, pero si ella se sumergía un las aguas templadas, cuya belleza era impresionante, nunca tocarían su transparencia, su luminosidad.

Cerró los ojos, se puso de pie de espaldas al río. La música del viento le endulzaba los labios, se metía en cada poro de su piel, le susurraba melodías jamás escuchadas. Con los pies desnudos, abrió los brazos y se echó para atrás, lentamente iba cayendo, el agua salpicaba la tierra. Ya no quedaba ninguna parte de su cuerpo afuera; ella tenía otro hogar, brillaba y sonreía todo el tiempo.

Desde entonces, el río tuvo una claridad absoluta, la gente del lugar cuenta que a veces ven a una mujer asomarse a la realidad.

martes, 20 de mayo de 2008

¿Llegaré a la semana?

Tengo dos días levantándome más temprano para hacer ejercicio (ouch, se siente re gacho) pero me ha ayudado mucho a no tener sueño, por lo menos las primeras horas del día. Además, este pie mío, que tantos problemas me ha dado, lo necesita.
Yo sólo espero hacerlo todos los días y que mi cansancio desaparezca. La otra meta es irme a caminar los domingos al parque fundidora, quiero saber si puedo caminar por toda la pista como lo hacía antes, ojalá que sí, si no, que me quiten los putos clavos y me acomoden el tejido, chingue su madre. Aunque le pido a todos los dioses que no sea así.
Hoy decidí ya no ir más con algún doctor, por lo pronto, ya estoy harta. Yo solita ejercitaré el pie, si no veo resultados, pues empezarán de nuevo las visitas, pero por ahora descansaré de los putos doctores, los odio, bueno, a uno no tanto jejejeje.
Si llego a la semana levantándome temprano, me daré un premio ¿qué será? (jiji, sonrisa macabra)

jueves, 15 de mayo de 2008

Nadie me conoce yo hablo la lluvia

En su interior se desarrollaron las más terribles y bellas historias que jamás salieron a la luz, porque no tenía caso, nunca importó eliminar a esos fantasmas, sino que era más honesto y legítimo vivir así, con recuerdos, con sueños, con historias por dentro.

lunes, 12 de mayo de 2008

Dónde encontraré esa fuerza para seguir. ¿Habrá algo para mí?

miércoles, 7 de mayo de 2008

La lobita canta

Bebo sangre
hablo con la muerte
mis ojos están abiertos en los
bosques nocturnos
Las sombras caen y bailan,
inquietas doncellas (corren gritan fornican)
Muerdo la lujuria
escurre el líquido
intensa
lluvia púrpura
Cuídate tú que estás a lado.

domingo, 4 de mayo de 2008

El demonio sale

El odio es una reacción muy profunda del ser, estamos acostumbrados a reprimir ese sentiemiento porque luego "no descansarás nunca, te harás daño tú mismo", según esos tontos manuales de superación personal o esas personas que quieren arreglarte la vida. Pero está ahí, rabioso por salir, se retuerce, se enoja y cada vez que quieren esconderlo, crece más dentro de algún corazón. Sería mejor odiar con todas las fuerzas del mundo, de los dioses o qué se yo, para poder matarlo, para que acabe de una vez, dejar que él solo haga lo que tenga que hacer: destruir, cortar, hacer sangrar, escupir, insultar, gritar.
Alguien me dijo un día que soy muy intensa, yo creo que sí, pues con la fuerza que amo también odio y no me importa ya.
Loba furiosa