lunes, 28 de abril de 2008

Día de lluvia

LLueve, me encantan los días así, grises, fríos, melancólicos. Este frío es bueno para mi ánimo. Me da paz y tranquilidad oír el viento y el agua caer, mojarme los párpados, cerrarlos y respirar, ver cómo camina la gente apresurada para no mojarse y yo caminando cada vez más lento, sonriendo. Los árboles se ven hermosos cuando hace frío, las calles, las casas. Qué sorpresa que en medio del calor más extremo haya días así.

martes, 22 de abril de 2008

Carlos Reygadas

El viernes pasado estuvo el director Carlos Reygadas en el II Simposio Internacional de Estudios Visuales, una amiga me prestó su pase para entrar a su conferencia, pues cobraban mucho por entrar. En lugar de traer un escrito para tal evento, hizo que el público le expresara sus inquietudes o preguntara sobre algo en específico relacionado con sus películas, lo cual me pareció mucho mejor que esas aburridas ponencias en donde sólo leen un documento. Muy accesible comenzó a responder.
De todas los cosas que dijo, lo que màs me gustó fue que percibe el cine como un arte completo, que no tiene nada que ver con lo literario, pero que al mismo tiempo incluye todas las artes, y lo más bello que dijo fue que el cine tiene que penetrar en el ser humano, en los sentimientos, una sola imagen nos tiene que decir muchísimas cosas, sin necesidad de explicar ni hablar. De nada sirve el cine como mero entretenimiento, pues es un arte y no otra cosa.
En cuanto a que no utiliza actores para interpretar sus personajes contestó que para él es mejor esa naturalidad y fuerza de la gente, pues puede expresar más que una simple actuación. Y claro, me vino a la mente esas expresiones que tenìan los personajes de Japòn, las imágenes hermosas de paisajes que me hicieron llorar y que me hicieron sentir cosas extraordinarias. Realmente su concepto de penetración lo utiliza al máximo, mediante la belleza, pero también a través de imágenes difíciles de ver, un poco crueles, pero que describe al hombre como es.
Es una lástima que sus pelìculas no duren en las salas de cine, su última película, Luz silenciosa, sólo la pasaron una semana en un cine de Monterrey, qué tristeza que los mejores directores del país no sean valorados y que sólo sean reconocidos en festivales de otros países.
A pesar de que yo traía unas cuantas preguntas anotadas en una libreta no pude hacerle ninguna, luego tuve la fortuna de encontralo en la calle caminando y no le hablé buaaaaaa. Soy un hongo jejej. Lo mismo me pasó con Alberto Ruy Sánchez que lo vi en el museo Marco, él iba atrás de mí durante todo el recorrido, tuve más o menos una hora para hablarle y no lo hice.
Lo bueno es que me dejan su obra y con eso basta

miércoles, 16 de abril de 2008

El arte espejo



Detrás de mí corre la sangre, la lucha, el desencanto. Mi nombre se repite en rostros que existieron hace muchos años, con la misma mirada, con el miedo en la sonrisa. Ellos pensaron igual que ahora; hay que defender el pensamiento, la vida misma, a costa de lo que sea, aunque se muera en la guerra y se pierda los ojos, los brazos, las piernas.
Nunca desaparecerá ese coraje ni el sueño, ni los hombres sabios de cada época, sino que se renovarán por generaciones hasta que se fundan en un solo instinto poderoso; entonces la resistencia tendrá sentido. Mientras existan estas ventanas donde podamos identificarnos y vernos en la desnudez absoluta, seguiremos buscando.

viernes, 11 de abril de 2008

Sí, iré

Después de pensarlo tanto, he decidido que iré a verlo, tengo el teléfono, no sé cómo decirle a qué voy, es como si no estuviera acostumbrado a una persona como yo, o más bien yo no estoy acostumbrada a personas como él. Todavía soy escéptica, pero qué le vamos a hacer, tengo que ir antes de tomar otros caminos. Además no tengo otra opción, acepto que lo necesito. Me da miedo, ese pánico que enfrentas cuando alguien te habla y estás en otro lado, pensando en que quieres irte. Viéndolo de esa manera, siempre quiero irme, así soy yo, un poco viajera, sin tocar el suelo, con mi cuerpo suspendido: elevada en un tiempo ajeno.

jueves, 3 de abril de 2008

Cuento de hadas

Busco y busco historias bonitas, caminado en la lluvia, mojándome los párpados, con las manos apretadas para que no se me pase ningún instante, ahí estoy, parada en medio de la nada; enormidad silenciosa, esos árboles de otoño que dan vueltas y vueltas, con sus hojas cayéndose en mi pies vagabundos. La historia empieza así: “amor, amor amor”: regreso a las sábanas blancas en posición de nacer, mis ojos cerrados y apretados capturan el momento, lo ven TODO, qué magnanimidad, qué dulzura, qué extraño placer, ¡ah, mi bella muerte! Te espero toda la vida; puta desgraciada que te ríes del deber de soñar, pero te quiero, aunque sea para buscar voces amarillas en el jardín de otra casa; danza mágica que aterroriza al viento. Los otros siguen su curso infernal y pasan delante de mí.